SON EL DIABLO MISMO
Hace ya bastante tiempo que busco una cierta aproximación comprensiva de la identidad social y política balear. En un atardecer esplendoroso por los alrededores de Estellencs, andaba entretenido en tan esperpéntico devaneo, cuando vino a mi memoria la definición que Goethe da del diablo: “El espíritu que siempre niega”. En aquel momento, me pareció una luminosa revelación.
Por mucho que se pretenda disimular, la realidad muestra rasgos profundamente enquistados en el alma social balear. Su patología se ve retroalimentada por la actitud de bastantes ciudadanos desinformados, de ciertos grupos organizados e instrumentalizados, de los sectarios partidos políticos de izquierda y de los provincianos nacionalistas. Todos ellos campan por su respeto y pregonan con orgullo un “negativismo” que busca siempre –dicho con palabras de Julián Marías- “descalificar, denigrar, difamar, destruir”. Políticamente hablando, se definen por la negación sistemática del resto, por su espíritu destructor de todo cuanto no sean ellos mismos, por pretender el aniquilamiento de toda idea y persona, que sustente la España constitucional.
Este desolador panorama personal, social y político –me recuerda el viejo problema español objeto de las diatribas de Ortega con Maeztu y Unamuno- está a la vista para quien quiera verlo. Basta con echar una mirada a la realidad cultural, con analizar las soluciones que nos proponen los nada avezados políticos que nos desgobiernan, con tomar nota del sectarismo que exhiben, con ser sabedores del misticismo insolidario y de la incapacidad constitutiva para cualquier empresa colectiva, con observar la ausencia de toda ética en la acción de gobierno de la que hacen gala, con percatarse que el horizonte que imponen no va más allá de lo que se divisa a simple vista desde la costa, con advertir que su propuesta nos separa de lo europeo y universal.
Esta verdadera enfermedad personal y colectiva tiene mucho que ver con las modulaciones del carácter determinadas por la geografía pero también con el descontento con uno mismo, con el aterrador y misterioso odio que suele experimentar el mallorquín frente a otro mallorquín que triunfa en lo personal y profesional, con la celosa envidia humana que no perdona el mérito de los demás, que diría Pierre Corneille, con la tradicional carencia de vida intelectual digna de su nombre cuyo vacío no ha sabido llenar la UIB, apocada por la “cultureta” de izquierdas, el “provincianismo” nacionalista y el indecente nepotismo.
El negativismo imperante tiene, sin embargo, aún mucho más que ver con la ideología que andan empeñadas en imponer las distintas fuerzas políticas que ahora nos desgobiernan. Tan contrarias entre sí y, sin embargo, tan unidas en un “no” fundamentalista, maniqueo y excluyente hacia la mitad de la ciudadanía. El mérito de tan constitutivo comportamiento pertenece al partido socialista que, a partir de su abdicación nacional y constitucional, anda empeñado en inventarse una nueva España con la colaboración necesaria de quienes niegan la idea misma de ella. Los Antich, Armengol y Calvo no son más que “pobres diablillos” inconscientes del lío que propician, permiten y secundan, al servicio del infernal atizador monclovita. ¡Vaya papelón!
Cono es obvio, tal negativismo reviste las formas más variadas y peregrinas. Todos los días tenemos testimonios preclaros al respecto. Una cosa, entre otras, es segura: con tal actitud conseguirán “obturar el futuro”, que diría Julián Marías, el progreso, la convivencia en paz. Baste el simple recordatorio de lo que significó el Pacto de progreso. ¡Cómo sería que ni los propios protagonistas quieren ahora oír su nombre! Pues –que no se olvide- son los mismos.
No tienen, como es lógico, proyecto alguno que ilusione, que abra el horizonte vital, que propicie la creación. Todo en ellos es destruir. Todo en ellos es esterilidad y garantía de llevarnos a la nada. ¿Qué se puede esperar de ellos? Lo que estamos viendo: lo que saben hacer –son el diablo mismo- : “negar” e “infernar” la sociedad.
Publicado en “El Mundo. El Día de Baleares”, 2.09.2007, pág. 8
domingo, 2 de septiembre de 2007
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1 comentario:
¿DIABLILLOS? VAMOS DON GREGORIO USTED QUE HACE TEMBLAR LOS CIMIENTOS DE CUALQUIER JUZGADO USTED QUE DESDE SUS CUERDAS VOCALES SALEN BALAS DE CAÑON LES LLAMA DIABLILLOS?? SE ME ESTA USTED ABLANDADO DON GREGORIO.
SALUDOS.AZORIN
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