SOPLAR Y SORBER
Si algo parece evidente a cualquier observador de la realidad –abstracción hecha de la clase política y los sindicatos-, es que estamos empeñados en un imposible. No se puede, como dice el refranero español, soplar y sorber al mismo tiempo ni estar en la procesión y repicando las campanas. La estabilidad laboral, por mucho que se empeñe la izquierda, no se conseguirá sin una mayor capacitación y preparación del trabajador. Por ello es esencial la reforma a fondo del sistema educativo. Llevamos muchos años perdidos. Remamos hacia atrás como el cangrejo y ya nos hemos situado en los puestos de descenso de la clasificación. Nos gobierna gente a quien la educación le trae sin cuidado y sólo parece preocuparle la imposición del catalán. ¡Viva la libertad! La reciente publicación del Plan de vivienda del Govern ha supuesto todo un ejemplo preclaro del nivel en que nos movemos por estos pagos. No queremos enterarnos de lo que ocurre en nuestro entorno y la pagaremos. Todo se mueve a escala global y exige conocimiento de los dos grandes idiomas relacionales, preparación y capacitación de nivel, especialización. Exactamente lo que no tenemos.
lunes, 18 de mayo de 2009
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