VENENO EN COPA DE ORO
Cuando se contempla, desde fuera, el espectáculo que nos está ofreciendo la casta dirigente del PP, sus compromisarios y afiliados, uno entiende el dicho de Schiller para quien “hay un tipo de estupidez contra la que hasta los dioses luchan en vano”. ¡Mira que la cosa está clarísima! Los mismos medios, los mismos intelectuales y periodistas pesebreros de la izquierda zapateril, que se han pasado cuatro años poniendo a Rajoy a bajar de un burro, llamándole de todo, descalificándole del modo más grosero, tildándole de todo lo inimaginable, son -¡qué casualidad!- quienes le consideran ahora una piedra angular para construir la democracia en este país. El dato debería llevarles a sospechar y dudar. ¿Por qué será que el adversario se ha convertido en defensor e imprevisto adulador? Desde luego, por nada que tenga que ver con el liderazgo de Rajoy y el triunfo del PP. No lo duden: a la izquierda le interesa un Rajoy débil y domesticado. Recuerdo al respecto la sabia reflexión de Demófilo: “Creer en las pérfidas insinuaciones de un adulador es como beber veneno en copa de oro”.
Publicado en “Bon Día Mallorca”, 30.05.2008, pág. 2
lunes, 16 de junio de 2008
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